Noticias

Sin la Amazonía no hay futuro

El foro “Congresistas por la vida de la Amazonía” se consolidó como un espacio ético, político y espiritual para la defensa de este bioma esencial. Reunió a más de 150 personas y una gran diversidad de voces, con el propósito de trazar rutas urgentes para su protección y exigir acciones inmediatas que detengan la deforestación y fortalezcan la gobernanza territorial.

En el corazón del poder legislativo, el pasado 12 de junio en el foro político “Congresistas por la vida de la Amazonía”, se dieron cita senadores de la República y representantes a la Cámara, líderes religiosos, reconocidas organizaciones indígenas, sociales y ambientales, representantes de organismos multilaterales, científicos, medios de comunicación y defensores de la vida.

Este espacio fue creado con el propósito de reunir voces diversas para reflexionar sobre las rutas necesarias que garanticen, de forma urgente, la protección de este importante bioma y de sus habitantes.

“Ya tenemos claro cuáles son los problemas de la Amazonía: la deforestación, el crimen, la explotación de los recursos naturales, la ganadería, políticas no concertadas o desacertadas. Ahora es momento de identificar cuáles son las soluciones y con quiénes las vamos a hacer realidad”, enfatizó el senador Julio Estrada Cordero.

El congresista, líder del pueblo indígena guanano, dio inicio al encuentro convocado por la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales (IRI-Colombia), las comisiones accidentales de Bosques y Cambio Climático del Senado de la República y la Cámara de Representantes –lideradas por él y la representante Julia Miranda Londoño, respectivamente–, y la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS).

“Hoy no vengo a hablarles de árboles ni de estadísticas sobre deforestación, vengo a hablarles de una decisión de país, de una apuesta de civilización. Integrar la ética del cuidado a la acción legislativa y las políticas públicas no es un acto de fe institucional, sino de responsabilidad ante la crisis civilizatoria que confrontamos”, apuntó Blanca Lucía Echeverry, quien hizo un llamado de urgencia para que hagamos de la Amazonía una prioridad ética, espiritual y política para el país.

De acuerdo con la coordinadora nacional de IRI-Colombia, los argumentos científicos y económicos que han dominado durante décadas el discurso ambiental, si bien son necesarios resultan insuficientes para generar un cambio profundo en las estructuras de pensamiento y comportamiento social.

“La ética y la espiritualidad aportan esa dimensión subjetiva, cultural y moral que puede movilizar conciencias, orientar decisiones colectivas y reconfigurar las relaciones entre el ser humano y la naturaleza”, agregó la abogada.

  • Lena Estrada Añokazi, ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible

¡La Amazonia es un milagro!

La Amazonía, vista desde diferentes aristas, fue la protagonista de este importante encuentro, celebrado en el Salón de la Constitución del Congreso de la República, que contó con la participación de importantes personalidades como Dolores Barrientos Alemán y Martín von Hildebrand.

“La degradación ambiental ha llegado al 75% de los continentes, es decir, queda muy poco territorio que no ha sido afectado por la actividad del hombre”, señaló la representante del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente en Colombia (PNUMA), quien aprovechó su intervención para referirse a la triple crisis ambiental que enfrenta el planeta –el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación– y ha empujado a los diferentes ecosistemas a la degradación.

Por su parte, el Secretario General de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) resaltó la urgencia de visibilizar a la región como un sistema de vida que nos conecta a todos, y la responsabilidad colectiva de protegerla.

“Es fundamental mirarla desde el punto de vista del funcionamiento. Siempre hablamos del punto de no retorno, pero también tenemos que revisar la conectividad y tener en cuenta los servicios ecosistémicos. La Amazonía ha sido el patio de atrás de cada uno de nuestros países. Pero, en realidad es un milagro”, expresó el antropólogo y fundador de Gaia Amazonas. También se refirió a los temas que deberían abordarse en la V Cumbre de Presidentes de la OTCA, con miras a lograr una posición regional de los nueve países en la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará en noviembre en Belém do Pará (Brasil).

Una esperanza para la humanidad

Uno de los momentos más destacados de este coloquio, fue la conferencia magistral “Presente y futuro de la Amazonía. ¿Una esperanza para la humanidad?”, a cargo de Gilvan Sampaio de Oliveira.

El científico brasilero ofreció una rápida panorámica de las características físicas y ecológicas del bioma amazónico, su aporte al clima mundial y su esencial papel en la regulación de las lluvias y el acceso al agua en Suramérica.

“La Amazonía puede llegar a poseer un tercio de la biodiversidad global, porque gran parte ni siquiera se ha descubierto todavía. Tenemos uno de los volúmenes de lluvias más altos del planeta y provee alrededor del 18% del agua dulce del mundo que se descarga en los océanos”, explicó el coordinador general del Área de Ciencias de la Tierra, del Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil.

“Hay una relación muy íntima entre el bosque y la atmósfera. Al modificarlo afectamos la atmósfera y ésta reacciona incidiendo el bosque”, explicó el científico brasilero, quien se refirió al impacto de la deforestación y los incendios forestales en el cambio climático y el aumento de fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias y sequías severas, pero también en la creación de contextos de exclusión y violencia para las comunidades. “En muchas de estas regiones se producen ganancias para la agroindustria, pero no para la gente. La tendencia en estas zonas es que la población de ingresos más bajos es cada vez más pobre”, señaló.

Alerta máxima

Otro de los momentos destacados del encuentro fue el panel “Comprendiendo las presiones sobre la Amazonía y las oportunidades para la acción urgente”, que contó con la participación de destacados panelistas que expresaron las preocupaciones sobre alertas, riesgos y peligros que se ciernen sobre la región y los pueblos indígenas que la habitan.

En el conversatorio, moderado por el líder indígena Harold Rincón Ipuchima, participaron la ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Lena Estrada Añokazi; la consejera de Clima y Bosque de la Real Embajada de Noruega, Silje Marie Haugland; el director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible, Rodrigo Botero; el director de Gaia Amazonas, Camilo Guio Rodríguez; el coordinador de Territorio, Medio Ambiente y Cambio Climático de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC), Carlos Alberto Gaitán; y el Jefe Adjunto de la delegación de la Unión Europea, Jörg Schreiber.

“La deforestación produce un impacto en cadena en el clima, la biodiversidad, el acceso al agua potable y la seguridad alimentaria en toda la región, pero también un efecto devastador sobre la seguridad territorial y las condiciones para la paz”, señaló la representante de la Embajada de Noruega, quien al igual que el Jefe Adjunto de la delegación de la Unión Europea se refirieron a los retos de Colombia en materia de paz, seguridad y medio ambiente.

Mientras el representante de la OPIAC resaltó las acciones políticas que adelanta esta organización para proteger el bioma y el papel esencial de los pueblos indígenas en esta tarea, gracias a sus sistemas de conocimientos, el director de Gaia Amazonas se refirió al uso de los sistemas de información para la defensa del territorio y resaltó la urgencia de materializar las Entidades Territoriales Indígenas.

“Es posible avanzar en un ejercicio de gobernabilidad, de autoridad territorial, desde el uso de las herramientas de sistemas de información. No sólo para reaccionar, sino para anticipar. No sólo para contar qué está pasando, sino para decir qué hacer con ello”, señaló.

De otra parte, el director de la FCDS llamó la atención sobre la criminalidad transnacional, “que se concentra en los países del noroeste del bioma”, la especulación de tierras asociadas a un problema de lavado de activos por parte de economías ilícitas, en particular la minería y el narcotráfico, y la entrada masiva de ganado.

“Tenemos una propuesta de Ley sobre la trazabilidad de la cadena ganadera. Este es un llamado a todos los partidos para que avancemos en el proceso de discusión y aprobación de esa ley. Es urgente. Sin la trazabilidad, la ganadería seguirá siendo un escenario perfecto para la consolidación de las tierras que se están apropiando masivamente”, señaló.

Como un bálsamo se sintió la intervención de la ministra del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Lena Estrada Añokazi, al revelar que durante el primer trimestre de 2025, la deforestación disminuyó un 33 % con respecto al mismo periodo del año pasado. “Fueron un poco más de 40 mil hectáreas deforestadas; este año la cifra está en 27 mil hectáreas, aunque lo ideal sería que fuera cero”.

La ministra, líder del pueblo Uitoto, atribuyó el alto índice de deforestación al fenómeno de la praderización, que se deriva del acaparamiento de tierras. “Esta práctica sacrifica a las comunidades más vulnerables que son desplazadas, ya sean campesinas, afrodescendientes o indígenas”, señaló.

El encuentro cerró con broche de oro, con la lectura de la Declaración final del foro por parte de la representante Julia Miranda. Esta se convirtió en un manifiesto de compromiso con la defensa integral de la Amazonía y su efectiva protección, como una responsabilidad compartida y un imperativo ético, político y ambiental.

La Declaración aborda temas como la importancia de salvaguardar los derechos fundamentales de los pueblos indígenas y las comunidades locales, la implementación efectiva de las Entidades Territoriales Indígenas, la transformación de los modelos de desarrollo, el fortalecimiento de la legislación ambiental y estrategias para la prevención y sanción de los delitos ambientales, que aseguren la protección de los defensores del territorio.

“Nuestros principios éticos y morales con la Amazonía, como nos lo recuerda la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales, debe ser tarea de cada ciudadano, cada persona que habita este planeta, porque sin la Amazonía no tenemos futuro”, concluyó la congresista.

Lee la edición completa de la revista El bosque es vida aquí.