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Tres estaciones de investigación, conocimiento, y experiencia en pro de la Amazonía

Cuarenta líderes religiosos de Caquetá, Guaviare, Putumayo y Meta participaron en la primera Jornada de inmersión científica, un espacio de diálogo entre la ciencia y la fe, creado por IRI-Colombia para fortalecer el trabajo por la protección de los bosques amazónicos.

Emplazado en el bosque altoandino de la Reserva Forestal Protectora Bosque Oriental de Bogotá, se encuentra ubicada la sede Venado de Oro del Instituto Humboldt, escenario de la primera sesión de la Jornada de inmersión científica de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales, realizada el 10 y 11 de junio de 2025.

Esta es una de las novedosas acciones de la estrategia de desarrollo de competencias y capacidades, que IRI-Colombia se propuso realizar este año. Su propósito es fortalecer la formación como defensores de los bosques amazónicos, de líderes religiosos, periodistas y comunicadores de organizaciones de fe, dirigentes políticos y tomadores de decisiones, mediante la visita a importantes centros científicos del país, donde se desarrollan investigaciones que promueven la protección de la Amazonía y de su biodiversidad, así como el bienestar de sus comunidades.

En esta ocasión, el turno fue para cuarenta líderes religiosos que encabezan los capítulos locales de IRI-Colombia en el denominado arco amazónico de la deforestación.

Pastores, sacerdotes, hermanas misioneras y miembros de otras comunidades espirituales visitaron el Instituto Humboldt, la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), en Bogotá.

Las religiones del mundo comparten el deber sagrado de cuidar la creación. IRI-Colombia convoca a los líderes religiosos por su autoridad moral, su fuerza espiritual y su capacidad de movilizar conciencias en defensa de los bosques tropicales, ante la crisis de la deforestación y por los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades que habitan la Amazonía”, afirmó Blanca Lucía Echeverry al inicio de la actividad.

Retos y desafíos para la conservación de la biodiversidad

Durante la primera sesión, realizada en el Instituto Humboldt, los líderes religiosos amazónicos tuvieron la oportunidad de conocer el trabajo de la institución y algunos de los proyectos que desarrolla en el territorio, pero también de reflexionar sobre los desafíos para la conservación de la biodiversidad en el bioma amazónico.

El Instituto Humboldt estudia la biodiversidad en todas sus escalas y componentes. “Tenemos una mirada desde las especies y la diversidad genética, hasta la escala regional, con los ecosistemas y lo que llamamos la diversidad ecológica”, explicó Diana Pulido, coordinadora de Cooperación y Asuntos Internacionales.

“Nuestra meta es bastante ambiciosa: que el 50 % de las áreas tengan estrategias efectivas de protección a 2050”, expresó María Fernanda Gómez sobre la Conservación de áreas de importancia ecológica, una de las misiones del Instituto Humboldt, que desde el año pasado fue escogido como un centro subregional de apoyo técnico y científico para América Latina, en materia de biodiversidad.

Otras son Paisajes productivos, que busca incorporar la biodiversidad en las visiones de negocio de los sectores productivos; y Paisajes urbanos, cuyo objetivo es impactar los modelos de ocupación urbano-regional a partir de la incorporación de elementos de resiliencia y biodiversidad.

“Uno de los principales retos es generar estrategias que propicien el diálogo entre las comunidades indígenas, que tienen la gobernanza de este territorio, con las comunidades campesinas, para llegar a acuerdos que permitan conservar estas áreas”, explicó el líder de la línea Gobernanza y transformación de conflictos, Ómar Ruiz Nieto, sobre el proyecto Llanos del Yarí-Yaguará 2, enmarcado en la estrategia ambiental del gobierno nacional, cuyo objetivo es transformar los principales núcleos de deforestación en áreas de desarrollo de economía forestal y de biodiversidad.

Otros de los temas abordados durante la jornada fueron la integración de los módulos de monitoreo, la zonificación ambiental participativa y la apropiación social del conocimiento.

El primero, busca vincular las diferentes instituciones que forman parte del SINA, con el objetivo de articular a diversos actores en el territorio para abordar el monitoreo de la biodiversidad. El segundo, tiene por objetivo implementar el plan de zonificación ambiental, que surgió como resultado del Acuerdo de Paz, a partir de convenios con las comunidades que habitan los territorios. Y el tercero, pretende abordar el conocimiento mediante la reflexión transformadora con las comunidades que habitan los territorios.

Este proceso propicia un intercambio de conocimientos y experiencias en doble vía, que valora el aprendizaje mutuo, fomenta la participación de los diferentes actores y transforma prácticas y comportamientos. “Esto cambia la mirada no solo de esa relación con el otro, sino de cómo hacer ciencia y cómo hacer investigación”, señaló Marcela Lozano-Borda, gerente del Centro de Apropiación Social del Conocimiento, del Instituto Humboldt.

Voces de alerta

En la segunda sesión, los líderes religiosos visitaron la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRAD), donde conocieron además la Sala de Crisis Nacional y el Museo Interactivo del Riesgo, MAGMA.

La entidad es la encargada de coordinar el Sistema Nacional del Riesgo de Desastres y articular los comités de Conocimiento del Riesgo, Reducción del Riesgo y Manejo de Desastres. “El sistema está integrado por las entidades públicas y privadas como las fuerzas militares, la Cruz Roja, los bomberos, la defensa civil, y por la comunidad”, señaló el biólogo Francisco Luque.

Durante su visita a esta institución, los líderes religiosos conocieron diversos temas alrededor de los desastres, como el funcionamiento del Sistema Nacional del Riesgo de Desastres, el manejo integral del fuego, los sistemas de alerta temprana y los planes de gestión de riesgo de desastres.

“Este es considerado un proceso social. Significa que todos estamos involucrados. Por esta razón, los líderes religiosos tienen un papel fundamental”, subrayó Vivian Olarte, ingeniera ambiental de la subdirección para la Reducción de Riesgos.

Ver para aprender

Con un sofisticado juego de maquetas construidas en miniatura, de viviendas y edificios con graves afectaciones por terremotos, inundaciones, derrumbes e incendios, el museo Magma busca llamar la atención sobre la importancia de la prevención de desastres.

Este es un espacio interactivo dedicado a los riesgos de la tierra en movimiento, que tiene como propósito contribuir a la apropiación e incorporación de la Gestión del Riesgo de Desastres en la cultura de los colombianos y concientizar sobre la corresponsabilidad para la implementación de acciones individuales y colectivas para la protección de la vida.

En este espacio los líderes religiosos aprendieron sobre las estrategias y políticas de prevención, los elementos principales del riesgo y recordaron algunas de las emergencias más importantes vividas en el país, como la avalancha en Mocoa, ocurrida en 2017.

Así mismo, los representantes de los diferentes capítulos locales de IRI-Colombia aprendieron sobre la Sala de Crisis Nacional, que comprende el conjunto de herramientas, organizaciones y métodos que determinan la manera de coordinar la respuesta a una situación de emergencia.

  • En el Instituto Sinchi visitaron diversos laboratorios.

En las entrañas del Sinchi

La primera Jornada de inmersión científica culminó con la visita de los líderes religiosos a la sede del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi), dedicado al estudio de la biodiversidad amazónica, en sus diferentes niveles.

“Con base en estudios y mediciones que se realizan continuamente, se ha podido determinar que el 80,5 % de los bosques de la Amazonía colombiana permanecen en buen estado de conservación. Sinchi se ha hecho presente en esta región con infraestructura, equipos de investigadores y proyectos biosostenibles”, señaló Luz Marina Mantilla.

La directora del Instituto Sinchi abordó las condiciones físicas y ecológicas de la Amazonía colombiana y se refirió a la importancia de que los líderes religiosos estén enterados de los proyectos del Instituto y se conecten con los conocimientos que allí se desarrollan. “Queremos que ustedes nos ayuden a explicarle a la gente que la Amazonía no es un ente para producir, sino para regular el planeta a través de los servicios ecosistémicos globales que genera, como la regulación del clima y la distribución del agua dulce que tiene la Tierra”, enfatizó.

De primera mano

Durante su visita al Sinchi, los líderes religiosos fueron testigos del funcionamiento de los laboratorios de Uso y Aprovechamiento de la biodiversidad, el Herbario y el Sistema de Información Georeferenciada y Sensoramiento Remoto–SIG y SR.

En el primero, científicas como Marcela Carrillo y Juliana Cardona someten a análisis microscópicos frutas amazónicas como el cacay o el moriche, para descubrir el valor de su cáscara, semilla y pulpa, y determinar sus riquezas nutricionales. Estos procesos contribuyen con el desarrollo de tecnología en beneficio de las comunidades amazónicas. Se obtienen ingredientes como polvo, pigmentos, aceites naturales y el diseño de equipos para fomentar negocios con cadenas de valor.

En el laboratorio de Biotecnología y Recursos Genéticos, donde se estudia la diversidad de flora, microorganismos, peces y anfibios, quedó un sinsabor al conocer que el bagre dorado es una de las especies más amenazadas no solo por la sobrepesca ilegal, sino por la contaminación de los ríos por el mercurio.

En el Herbario Dairon Cárdenas López, los líderes religiosos conocieron una completa colección de miles de plantas de la región y en las oficinas del Sistema de Información Georeferenciada y Sensoramiento Remoto, dedicada a la recopilación, análisis y visualización de datos geoespaciales para la investigación y gestión de la Amazonía colombiana, aprendieron sobre el uso de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y técnicas de percepción remota para entender la dinámica del territorio, incluyendo la degradación forestal, la pérdida de cobertura boscosa y sus causas.

“La que acabamos de vivir fue una jornada muy positiva y fructífera. Para IRI-Colombia era esencial que los líderes religiosos que forman parte de nuestros capítulos locales conocieran de primera mano la forma como se producen los conocimientos científicos que protegen y sostienen nuestra Amazonía, y que pudieran conocer y entender con mayor claridad cómo factores como la deforestación son una amenaza letal para nuestros bosques amazónicos y el bienestar de las comunidades”, expresó al final de la jornada la coordinadora nacional de IRI-Colombia, Blanca Lucía Echeverry.

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