Noticias

Óscar Medina, el pastor que convirtió la fe en defensa de la Amazonía

El pastor de la Iglesia Asambleas de Dios, encontró en la fe un camino para transformar su vida y su relación con la naturaleza. Desde el púlpito promueve el cuidado de la Amazonía e impulsa en su comunidad acciones concretas para proteger el bosque y educar a niños y adultos en una nueva cultura ambiental.

“El planeta se muere. No hay un solo noticiero o medio de comunicación que no lo mencione. Como líderes religiosos, es nuestra responsabilidad ayudar a protegerlo desde los púlpitos”, señala el reverendo Óscar Medina, pastor de la congregación Vida en Abundancia, de la Iglesia Asambleas de Dios.

Crear conciencia y lograr transformar la forma de pensar de las personas sobre el cuidado de la selva, ha sido uno de los principales retos que ha enfrentado durante los más de siete años que lleva formando parte de IRI-San José del Guaviare. 

Sin embargo, está convencido de que se pueden generar cambios incluso cuando el panorama no es el más favorable, tal como ocurrió con él mismo.

El pastor Óscar Medina acompañó a IRI-Colombia durante el foro “Congresistas por la vida de la Amazonía.

“Viví una infancia de orfandad”, menciona al recordar la muerte de su padre cuando tenía tan sólo año y medio. Pese a haber contado con el apoyo de su madre, Eudosia Pérez, y la tutoría de sus diez hermanos mayores, desde muy joven vio cómo su vida comenzaba a ‘descarrilarse’. Un momento de crisis lo llevó a alejarse de su casa y fue en este exilio voluntario donde reencontró su camino a través de la espiritualidad.  

“Fue algo sobrenatural. Al cabo de tres meses el Señor le había dado un giro de 180° a mi vida. Ya pensaba, actuaba, vestía y vivía diferente. Han pasado 33 años desde entonces”, cuenta el religioso, oriundo de Acacías (Meta).

Con su esposa, la pastora Claudia Patricia Cárdenas, forman parte de IRI-San José del Guaviare desde 2019.

Una conversión de 180 grados hacia la tierra

El pastor Óscar Medina reconoce en la espiritualidad el sendero para lograr una transformación de vida y en el cuidado de la creación, parte de ese trasegar. 

“Dios nos dio una casa a la que llamamos planeta y debemos administrarla bien”, explica mientras recuerda un pasaje bíblico. Para él, la vida espiritual está ligada a la natural, por tanto, resulta incoherente predicar un mensaje centrado en Cristo y en la biblia, si éste no  incluye la protección del planeta.

Gracias a su mamá, desde muy pequeño tuvo contacto con la naturaleza, pues cada año al llegar las vacaciones, ella le pedía a sus hijos mayores que lo llevaran a las fincas donde trabajaban. Allí aprendió a montar caballo, a nadar, a pescar y cultivar arroz y maíz. 

Durante estos viajes estrechó sus lazos con el campo, pero el amor por la selva nació muchos años después. Su misión ministerial lo llevó a la ‘Puerta de la Amazonía’, donde encontró a personas comprometidas con el territorio, con quienes se identificó plenamente. 

IRI-Colombia amplió este panorama. El líder acacireño fue uno de los primeros contactados en 2019, cuando la Iniciativa planeaba instalar el capítulo local de IRI en San José del Guaviare. 

Su comunidad la componen alrededor de 400 personas, entre adultos y niños. Todas dispuestas a cuidar sus almas, pero también preocupadas por la selva. Por esta razón, cuando recibió la invitación le llamó la atención que se tratara de una plataforma a favor de los bosques tropicales amazónicos.

Su labor como pastor de las Asambleas de Dios dio un giro definitivo tras el encuentro con la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales. Aunque su fe siempre ha estado ligada a la vida, la vinculación al capítulo local de IRI en San José del Guaviare le permitió comprender que la protección del entorno no es un tema ajeno a la Biblia, sino un pilar fundamental de la creación. La Amazonía requiere defensores activos que unan la influencia moral con la acción práctica, entendió con esta transformación de conciencia. Hoy cuidar el bosque es una extensión natural de su ministerio.

El pastor es participante activo de los proceso de formación de IRI en San José del Guaviare.

Sembrar el futuro en el jardín de la iglesia

Tras siete años de trabajo por la Amazonía, de la mano de IRI-Colombia, el reverendo Medina exalta la labor de la Iniciativa, entregando a los líderes religiosos de San José del Guaviare los conocimientos y la información necesarias para que, desde el púlpito, compartan a sus feligreses la urgencia de la conservación de los bosques y los motive a convertir estos mensajes en acciones. 

Él, por su parte, se ha tomado muy en serio la misión. Hoy los niños y jóvenes de su congregación son conscientes de su responsabilidad con el bosque. “Debemos cuidar la naturaleza”, se les escucha mencionar. “No hablamos de ‘la Amazonía’, sino de ‘mi Amazonía’”, explica, una expresión que denota la apropiación y el amor por el territorio.

Su esposa, la pastora Claudia Patricia Cárdenas, ha sido su gran aliada en esta tarea. Motivan a los niños de la comunidad a sembrar un árbol y cuidarlo. Con fotos monitorean su crecimiento y una vez está listo lo llevan a la congregación para sembrarlo. En sus instalaciones, la iglesia Vida en Abundancia cuenta con una zona verde donde, desde hace cinco años, los pequeños han venido plantando diferentes especies. Divididos en grupos se hacen cargo de su cuidado. Los han visto crecer y ahora saben que de la buena atención depende su supervivencia. 

Para lograr ese cambio de conciencia debemos empezar desde la niñez, apunta el pastor Medina. “Necesitamos enseñarles a sembrar árboles, a cuidar la naturaleza, a proteger el agua. La educación debe ser parte de eso”, asegura. 

El pastor es participante activo de los proceso de formación de IRI en San José del Guaviare.

Con los adultos, su trabajo se orienta a impulsar acciones, más que una simple reflexión después del culto: se trata de impactar en el pensamiento de las personas para lograr cambios de comportamiento. 

Gracias a los mensajes que a diario incluye en su labor pastoral, el reverendo ha logrado que algunos de los integrantes de su comunidad destinen varias hectáreas de sus fincas para reforestar, en lugar de talar árboles para criar ganado. “Se trata de transformar una cultura, donde las quemas y ‘tumbar la montaña’ son costumbres arraigadas, por una más consciente y armoniosa con la naturaleza”, señala.

El pastor Óscar Medina sabe que no está solo en esta lucha, pues el diálogo interreligioso promovido por IRI-Colombia le ha permitido relacionarse con otras maneras de pensar y de vivir la espiritualidad, pero todas unidas en un solo objetivo: el cuidado del bosque tropical. Por eso, dentro de su círculo y más allá, alienta a quienes guía a través de la fe, a cambiar su forma de relacionarse con la naturaleza. “Es nuestra responsabilidad crear conciencia desde el púlpito y encaminar a nuestra comunidad para que encuentre la salvación, cambie sus hábitos de vida y aprenda a cuidar nuestra casa, el planeta”, afirma.

Hoy la Amazonía habla y llama la atención sobre su territorio. Para el pastor Óscar Medina es importante no sólo escucharla, sino tomar acciones. Y como todo empieza por casa, su congregación trabaja día a día para estar más cerca de Dios. Él también está en cada planta, cada flor, cada animal que nos rodea.

Lee la edición completa de EL BOSQUE ES VIDA aquí.