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Agroforestería y Parques Nacionales Naturales, protagonistas del proceso de formación de IRI-Colombia en Puerto Leguízamo

¿Se puede vivir del bosque sin destruirlo? ¿Es posible tener una relación de armonía con la naturaleza y crear comunidades resilientes con un desarrollo sostenible? ¿Cuál es el verdadero valor de las áreas protegidas de Colombia? 

Estas son algunas de las preguntas que sirvieron de eje principal del proceso de formación de IRI-Colombia en Puerto Leguízamo (Putumayo), donde la Iniciativa capacitó a más de 50 líderes religiosos, comunitarios e indígenas, integrantes de sus capítulos locales en este municipio, el Resguardo Indígena La Samaritana y la vereda El Triunfo.

Reunidos en el Centro Pastoral La Consolata, los participantes de este nuevo ciclo pedagógico reflexionaron sobre el valor ecológico y cultural de la Amazonía, los desafíos de la deforestación, la importancia de las áreas protegidas y las alternativas sostenibles que permiten a las comunidades vivir del bosque amazónico sin acabarlo.

“No necesitamos ser creyentes, católicos o cristianos, para preocuparnos por la protección de la Amazonía. Basta con que compartamos la preocupación por preservar el planeta, nuestra casa común, como la llamó el Papa Francisco en la encíclica Laudato Sí”, expresó el asesor senior de IRI-Colombia, Carlos Augusto Lozano, durante la apertura del encuentro, cuyo tema central fue la agroforestería.

La geógrafa Belén Ojeda Cruz fue la encargada de dictar el taller sobre este tema. Luego de brindar a los asistentes una mirada panorámica de los principales aspectos geográficos, biológicos y ecológicos del Putumayo, y de presentar las crecientes cifras de deforestación en el departamento, la experta explicó en qué consiste este sistema de gestión sostenible del territorio. En su conferencia abordó los conceptos básicos, las principales fases para la implementación de este tipo de proyectos, los beneficios socioeconómicos y su relación con la bioeconomía. Así mismo, presentó algunas experiencias exitosas desarrolladas en la región.

Uno de los momentos más destacados del encuentro fue el conversatorio, en el que participaron Victoria Yaci Guzmán, representante legal de la Asociación de Mujeres Indígenas de Puerto Refugio Nacedero de la Palabra Dulce “Na+Merede Uai Komuyano o Mo+bi”, y Héctor David Cárdenas, de la Asociación de Productores de Camu Camu, Agrocamucamu.

Durante este espacio, concebido para dar voz a las comunidades, los líderes narraron, desde su experiencia, los principales desafíos de la producción sostenible de cacao maraco y frutos amazónicos como el camu camu, que luego de varios años ha garantizado su seguridad alimentaria y ha empoderado a decenas de mujeres y familias en la región.

“Pudimos detectar la gran cantidad de áreas deforestadas sobre una de nuestras fuentes hídricas, debido a los cultivos ilícitos”, señaló Yaci, quien relató cómo este ejercicio de reflexión sirvió de impulso a la creación de un grupo de mujeres que buscaba, en principio, restaurar sus principios y recuperar su alimentación propia. “Oportunidades para hacer realidad nuestros sueños hay muchas. Debemos organizarnos, proyectarnos y pensar cómo lo queremos hacer. Los proyectos deben salir de las mismas comunidades”, agregó la lideresa indígena.

Parques naturales: un tesoro de vida

Además de tener una aproximación  a los principales desafíos y beneficios de la implementación de sistemas agroforestales, los integrantes de los capítulos locales de IRI-Colombia en Puerto Leguízamo tuvieron la oportunidad de conocer los avances del gobierno local en materia protección y restauración del medio ambiente.

“Hemos sembrado alrededor de 5.000 plantas; sin embargo, en la actualidad están vivas apenas un 10%. Esto sucede porque no solo se trata de sembrar, sino que debemos cuidarlas. Por eso necesitamos que las comunidades se involucren. Si no despertamos esa conciencia ambiental no importa cuántas plántulas sembremos”, resaltó Loreny Amparo Rivera.

Junto con el Secretario de Gobierno, Carlos Arbey Claros, la Secretaria de Agricultura y Medio Ambiente presentó un balance de los programas que adelanta la Alcaldía  municipal en materia de recuperación de humedales, contaminación de las fuentes hídricas y reforestación, entre otros programas.

De otra parte, las áreas protegidas también ocuparon un lugar clave. De la mano de los profesionales de Parques Nacionales Naturales de Colombia, José Alzate Henao y John Alexander Rojas, los asistentes aprendieron sobre el Sistema de Parques Nacionales Naturales y reconocieron la riqueza biológica, geológica, ecológica y cultural del Parque Nacional Natural La Paya. Ubicada en el Bajo Putumayo, esta área protegida de 422.000 hectáreas, se destaca por su gran biodiversidad, su red de humedales y bosques tropicales, y por ser el hogar de cuatro pueblos indígenas: Siona, Murui Muina, Kichwa y Coreguaje.

Con esta nueva jornada pedagógica, orientada a impulsar acciones que permitan el desarrollo sostenible de las comunidades putumayenses y la restauración de los ecosistemas amazónicos, la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales, IRI-Colombia, concluyó el primer ciclo de formación de 2026 en el departamento de Putumayo.