El pasado 9 de junio, 90 líderes y autoridades indígenas de los pueblos Inga, Kamënts̈a, Awá, Nasa, Yanacona, Embera, Siona y Murui participaron en el primer proceso de formación de 2026 de IRI-Colombia, dirigido a los integrantes de los capítulos locales de nuestra Iniciativa en el municipio de Villagarzón y los corregimientos Puerto Umbría y La Castellana.
La jornada pedagógica, realizada en alianza con la Fundación Territorios en Común, dio continuidad al proceso iniciado durante el segundo semestre de 2025, cuando autoridades indígenas, líderes religiosos, organizaciones aliadas e instituciones iniciaron un diálogo alrededor del alcance de las Entidades Territoriales Indígenas (ETI) y su potencial para fortalecer la autonomía de los pueblos indígenas, la defensa de los territorios y la conservación de la Amazonía.
En esta ocasión, este nuevo ciclo de formación tenía por objetivo explorar una posible ruta de trabajo, a partir de las experiencias y necesidades de cada uno de los pueblos indígenas, hacia el fortalecimiento de los gobiernos propios, el ordenamiento territorial y la acción climática desde una perspectiva de gobernanza biocultural.
“Para IRI la defensa de los derechos de los territorios, los conocimientos y liderazgo de los pueblos indígenas constituye un núcleo y la esencia misma de nuestra misión”, resaltó Joseph Corcoran, director de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales a nivel mundial.
El director de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales a nivel mundial se refirió al esencial aporte de los pueblos indígenas a la protección de los bosques tropicales y la importancia de defender sus derechos y autodeterminación para garantizar que sigan cumpliendo su labor de guardianes de la selva.
Comprender el territorio para protegerlo
La primera parte del encuentro estuvo dedicada a la reflexión conceptual sobre el territorio amazónico, su biodiversidad y los desafíos que enfrenta en un contexto marcado por la deforestación y el cambio climático.
El biólogo y doctor en Ecología y Desarrollo Sustentable Diego Fernando Campos, ofreció una conferencia sobre la historia geológica, las características ecológicas y la importancia estratégica del piedemonte andino-amazónico, región donde se encuentra ubicado Villagarzón.
Durante su intervención, el investigador y docente de la Universidad Distrital explicó cómo los procesos geológicos dieron origen a la cordillera de los Andes, la relación entre la Amazonía y los llamados “ríos voladores”, así como la extraordinaria diversidad biológica y ecosistémica que caracteriza este territorio.
“Esta región de Colombia es como un laboratorio geológico, climático, biológico y cultural. Es un hotspot –un punto caliente– de la hidrología, pero también de la biodiversidad”, señaló el experto en conservación de la biodiversidad, quien además abordó el cambio climático y el impacto de la deforestación en los patrones del clima y la aparición de fenómenos meteorológicos extremos como sequías profundas y tormentas intensas.
La segunda conferencia estuvo a cargo del biólogo y botánico Jorge Contreras, quien presentó el trabajo del Herbario Etnobotánico del Piedemonte Andino-Amazónico Jajen Saimaá, una experiencia de investigación colaborativa desarrollada junto con comunidades indígenas y campesinas de la región.
“Al unir el saber ancestral con herramientas científicas, como identificar nombres científicos o catalogar especies bajo amenaza, las comunidades obtienen argumentos adicionales para defender su territorio frente a megaproyectos, carreteras o actividades extractivas”, señaló el director del herbario.
ETI: una oportunidad histórica
“No se trata de hacerle un favor a los pueblos indígenas. Formalizar las Entidades Territoriales Indígenas es un derecho constitucional, ratificado en todos los procesos de tratados internacionales, como el 169 de la OIT”, enfatizó Alejandro Ballesteros, quien dictó una conferencia sobre esta figura político-administrativa de ordenamiento territorial.
El experto de la Fundación Territorios en Común, quien ha acompañado algunos de los procesos de formalización de ETI en Guainía, explicó a los líderes indígenas los fundamentos jurídicos, políticos y administrativos de esta figura de ordenamiento territorial y las fases necesarias para su implementación.
Además del componente teórico, la jornada pedagógica en Villagarzón contó con un espacio de reflexión y construcción colaborativa. Orientados por Juan Camilo González, director de la Fundación Territorios en Común, las autoridades indígenas participaron en un taller práctico en el que analizaron las amenazas, presiones, fortalezas y oportunidades presentes en sus territorios. Este ejercicio permitió reflexionar sobre los desafíos que enfrentan actualmente los pueblos indígenas y construir una visión compartida sobre las prioridades de fortalecimiento organizativo a corto, mediano y largo plazo.
“En Putumayo somos 15 pueblos indígenas. De los 254 resguardos que hay, solo 93 están constituidos con resolución, con una extensión de 722.000 hectáreas. Esto significa que más del 50% no tenemos territorio”, expuso Rosendo López Bolívar, líder del pueblo Murui (también conocido como Uitoto o Murui-munani).
La pérdida de identidad cultural, como resultado de la falta de sistemas de educación propia, y la falta de seguridad jurídica sobre los territorios o la necesidad de ampliación de los mismos son algunos de los desafíos que enfrentan las comunidades indígenas del departamento. De igual forma, los líderes indígenas identificaron otras problemáticas como la presencia de grupos armados, la deforestación, las actividades extractivas y la contaminación de las fuentes hídricas.
Como resultado del ejercicio participativo, se planteó una propuesta de ruta de trabajo orientada principalmente al fortalecimiento de la identidad cultural y espiritual, la consolidación de la seguridad jurídica sobre los territorios, el fortalecimiento de los procesos organizativos y la construcción de instrumentos propios de planificación y gestión territorial.
Entre otras prioridades señaladas se encuentran la identificación y protección de sitios sagrados, la formulación de planes de vida, el fortalecimiento de sistemas indígenas de educación y salud, y el desarrollo de reglamentos e instrumentos que permitan consolidar los gobiernos propios.
Con este nuevo proceso de formación, IRI-Colombia y la Fundación Territorios en Común continúan fortaleciendo el diálogo intercultural y acompañando a las autoridades indígenas en la construcción de capacidades para la gobernanza territorial y la acción climática. Más allá de la transferencia de conocimientos, estos espacios buscan consolidar alianzas duraderas que permitan avanzar hacia una Amazonía donde la protección de los bosques, la autonomía de los pueblos indígenas y el bienestar de las comunidades sean objetivos inseparables.














